Si estás pensando en comprar tu primera casa, probablemente ya te hayas hecho esta pregunta: ¿qué debo saber antes de pedir una hipoteca por primera vez? ¿Me dará el banco la hipoteca? La respuesta depende de varios factores que los bancos analizan antes de decirte que sí. Y cuanto antes los conozcas, mejor puedes prepararte.
Aquí te explicamos los requisitos: qué miran exactamente, qué números necesitas tener en orden y cómo saber si estás en un buen punto para empezar.
¿Cuáles son los requisitos para pedir una hipoteca en España?
Los bancos no aprueban hipotecas al azar. Tienen un proceso de análisis bastante sistemático que gira en torno a cinco factores clave:
Ingresos estables y suficientes. El banco necesita ver que puedes pagar la cuota cada mes sin apuros. No se trata solo de cuánto ganas ahora, sino de que esos ingresos sean recurrentes y previsibles.
Ahorro previo. Los bancos normalmente financian como máximo el 80% del valor del inmueble, por lo que el 20% restante tienes que aportarlo tú. A eso se le suman los gastos de la compraventa. Más adelante te lo desglosamos con ejemplos concretos.
Estabilidad laboral. Un contrato indefinido, antigüedad en la empresa o una carrera profesional consolidada son señales de que tus ingresos van a mantenerse en el tiempo. Los bancos valoran mucho esto.
Historial crediticio limpio. Si tienes deudas pendientes o has aparecido en ficheros de morosidad como ASNEF, el banco lo verá. Un historial sin incidencias es uno de los mejores argumentos que puedes tener.
Documentación en regla. DNI, últimas nóminas, declaración de la renta, vida laboral… Todo lo que acredite quién eres y cuánto ganas. Sin esto, el proceso ni arranca.
Ingresos mínimos para acceder a una hipoteca
No hay una cifra mágica, pero sí una regla que aplica prácticamente toda la banca española: el total de tus deudas mensuales no debería superar el 35% de tus ingresos netos. Esto incluye la hipoteca más cualquier otro préstamo que tengas activo: coche, tarjetas, lo que sea.
Un ejemplo para que lo veas claro: si ganas 2.000 € netos al mes, tu cuota máxima de hipoteca recomendada sería de unos 700 €. Si además pagas 200 € al mes por un préstamo personal, ese margen baja a 500 €.
¿Y si eres autónomo? Puedes conseguir hipoteca, pero las condiciones suelen ser algo más exigentes. Lo que más ayuda es presentar un análisis de tus ingresos medios de los últimos 24 meses, especialmente si tus ingresos varían bastante de un mes a otro.
Un dato de contexto que conviene tener en cuenta: el Euríbor cerró mayo de 2026 en el 2,804%, con tendencia al alza en los últimos meses. Esto afecta directamente a las hipotecas variables. En las fijas no influye mes a mes, pero el entorno de tipos más altos de los últimos años también ha encarecido las ofertas a tipo fijo, lo que se traduce en cuotas más elevadas para el mismo importe financiado. Dicho de otra forma: necesitas más ingresos hoy para acceder a la misma financiación que hace unos años.
Cuánto dinero necesitas ahorrar antes de pedir una hipoteca
Aquí viene el punto que más sorprende: necesitas más dinero del que probablemente calculas.
Los bancos financian como máximo el 80% del valor de tasación, lo que significa que tienes que aportar el 20% restante más los gastos de compraventa, que rondan entre el 10% y el 12% adicional.
Para que lo veas en números:
| Precio de la vivienda |
Entrada (20%) |
Gastos (10-12%) |
Total que necesitas |
| 150.000 € |
30.000 € |
15.000-18.000 € |
~45.000-48.000 € |
| 200.000 € |
40.000 € |
20.000-24.000 € |
~60.000-64.000 € |
| 300.000 € |
60.000 € |
30.000-36.000 € |
~90.000-96.000 € |
¿Hay excepciones? Sí. El Gobierno tiene activos avales del ICO, prorrogados hasta finales de 2027, para jóvenes de hasta 35 años y familias con menores a cargo, que permiten financiar hasta el 100% del valor. Eso sí: hay límites (patrimonio máximo de 100.000 € e ingresos de hasta 4,5 veces el IPREM, unos 37.800 € brutos al año) y los gastos de compraventa sí tienes que cubrirlosTambién hay comunidades autónomas que ofrecen alternativas para cubrir el 20% que no financian los bancos.
Cómo influye tu perfil financiero: edad, tipo de contrato, avales
El banco no solo mira cuánto ganas. Construye una imagen completa de tu situación. Estos son los factores que más peso tienen:
Edad. Afecta al plazo máximo que te pueden conceder. La mayoría de bancos no aprueban hipotecas que se extiendan más allá de los 70-75 años del titular. Cuanto antes empieces, más margen tienes para negociar plazos más largos y cuotas más bajas.
Tipo de contrato. El contrato indefinido es el perfil más valorado. Con contrato temporal no estás automáticamente descartado, pero necesitas compensar con otros elementos: más ahorro, ingresos más altos o un aval.
Avales. Si un familiar actúa como avalista, el banco puede relajar algunas condiciones porque el riesgo se comparte. Es una opción válida, pero hay que entenderla bien: el avalista responde con su propio patrimonio si el titular deja de pagar.
Historial crediticio. ¿Has pedido préstamos antes y los has devuelto sin problemas? Eso suma. ¿Tienes deudas activas o apareces en ficheros de morosos? Eso resta, y bastante.
La regla del 30-35%
Ya la hemos mencionado, pero merece su propio apartado porque es el criterio que más condiciona si tu hipoteca sale adelante o no.
El total de tus compromisos financieros mensuales no debería superar el 35% de tus ingresos netos. Los bancos usan esta ratio como filtro principal para decidir si tu perfil es viable.
| Ingresos netos mensuales |
Cuota máxima recomendada |
| 1.500 € |
525 € |
| 2.000 € |
700 € |
| 2.500 € |
875 € |
| 3.000 € |
1.050 € |
El consejo práctico es claro: antes de ir al banco, haz tus cuentas. Suma todas tus deudas actuales, divídelas entre tus ingresos netos y mira en qué porcentaje estás. Si ya estás cerca del 35% con tus deudas actuales, quizá lo más inteligente sea reducir deuda antes de solicitar la hipoteca.